martes, 2 de diciembre de 2014

De Biescas a Santa Elena PR HU 78


La ermita de Santa Elena cubre la cueva donde se refugio la Santa

El Pirineo es un escenario repleto de mitos y leyendas. Muchas de esas leyendas están relacionadas con esos lugares mágicos donde el hombre, desde antiguo, sentía la fuerza y la belleza de la naturaleza.
Hoy queremos asomarnos a uno de esos enclaves sacralizado desde la prehistoria y cuya naturaleza como lugar de culto perdura en nuestros días: La ermita de Santa Elena, a la que acuden cada año en diferentes fechas los vecinos de todo el valle del Alto Gállego.

Situada sobre el alto que domina el “Congosto de Santa Elena”, entrada y punto de unión entre las Tierras de Biescas y el Valle de Tena, tiene además  del valor espiritual, unas condiciones óptimas como lugar defensivo.

El Fuerte mandado a construir por Felipe II

 La tradición cuenta que la madre del emperador Constantino, Santa Elena,  llegó huyendo hasta este lugar y se ocultó en la cueva que hoy cubre la ermita. Una tela de araña tapó su paso protegiéndola de sus perseguidores. Cuando la santa abandonó su escondite una milagrosa fuente brotó del interior de la cueva y se precipitó hasta el vacío. Es la fuente y cascada de “La Gloriosa” a la que se le atribuyen propiedades curativas y milagrosas.

El sendero PRHU 78 que desde Biescas nos lleva hasta este precioso entorno es apto para todos públicos y nos permitirá conocer también el Dolmen megalítico, los restos  del fuerte militar construido en época de Felipe II,  además de disfrutar de un precioso panorama de las tierras de Biescas.

Recientemente se ha adecuado un sendero accesible que desde el aparcamiento permite a personas con movilidad reducida acceder a este entorno . 

Dolmen megalítico en el entorno de Santa Elena


Ficha técnica.
Horario  1: 50 h. 
Desnivel de subida         250 m. 
Desnivel de bajada         65 m. 
Distancia horizontal        5,9 Km. 
Tipo de recorrido            A pie